VICTOR JARA
Y ahora el pueblo que se alza en la lucha
con voz de gigante
gritando: ¡Adelante!
¡El pueblo unido
jamas será vencido!
“Chillán viejo, Lonquén, Santiago: tres estaciones de la primera edad de Víctor Jara Martínez. A la vez, un verdadero símbolo de la migración de miles de familias campesinas que, en aquellos años, se desplazaron desde sus aldeas hacia la gran capital en busca de mejores horizontes de vida. Una de estas familias fue la formada por Manuel Jara, inquilino, y Amanda Martínez, cantora. Ambos campesinos, él oriundo de El Monte, ella de la zona de Ñuble. Al casarse se establecieron en Chillán Viejo, donde nació Víctor, el 28 de Septiembre de 1932. Era el cuarto de seis hijos”.
Víctor Lidio Jara Martinez nace el 28 de Septiembre de 1932 procedente de una familia campesina: Su padre, Manuel Jara, trabajaba en las labores propias del campo en una parcela de alquiler. Su madre, Amanda, originaria del sur de Chile, tocaba la guitarra y cantaba.
Su infancia transcurre en Lonquén, localidad cercana a la capital y su juventud en Santiago, en la Población Nogales. A la muerte de su madre, ingresa en el Seminario Redentorista de San Bernardo. Permanece allí por poco más de un año. No posee formación musical académica: Su madre le enseña a tocar guitarra. En el Seminario aprende Canto Gregoriano.
A los 21 años, en 1953 participa en el Coro de la Universidad de Chile; participa en el primer montaje de “Carmina Burana” e inicia su trabajo de recopilación e investigación folklórica en terreno.
Ingresa en 1956 en la Compañía de Mimos de Noisvander.
Entre 1956 y 1962 estudia Actuación y, posteriormente, Dirección en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Participa, como alumno, en diversas producciones de la Compañía del Instituto de Teatro de la misma Universidad, Ituch.
En 1957, se integra al conjunto de Cantos y Danzas Folklóricas “Cuncumén”, creado a raíz de unos cursos de temporada dictados por Margot Loyola. La expresión a través de la palabra y el gesto era una veta que Víctor desarrollaría en forma paralela al canto. Por esos años conoció a Violeta Parra, quien lo incitó a seguir cantando, y no sólo le enseñó varias de sus canciones, sino que además le pidió opinión sobre sus propias creaciones. Víctor repitió después este ejercicio con las generaciones de músicos que aprendieron de su canto.
Con 27 años de edad, en 1959 tiene su primera experiencia en Dirección Teatral: dirige “Parecido a la Felicidad” de Alejandro Siveking. Viaja con la obra por Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba.
En este mismo año graba para el sello Emi-Odeón, cantando como solista del “Cuncumén”, dos villancicos que le fueran entregados por Violeta Parra.
En 1960 asiste en la Dirección a Pedro de la Barra en el montaje de “La Viuda de Apablaza” de Germán Luco Cruchaga, para el Ituch. Posteriormente, dirige “La Mandrágora” de Machiavello.
En 1961 y en calidad de Director Artístico del conjunto, viaja con el “Cuncumén” por Holanda, Francia, Unión Soviética, Checoeslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria.
Compone “Paloma Quiero Contarte”, canción que marca el inicio de su trabajo de creación musical y poética.
Es, también, Asistente de Dirección de Agustín Siré en el montaje de “La Madre de los Conejos” de Alejandro Sieveking.
En 1962 se incorpora a la Dirección Teatral y dirige “Animas de Día Claro” de Alejandro Sieveking para la compañía del Ituch.
Graba “Paloma Quiero Contarte” y “La Canción del Minero”, contenidas en el Lp “Folklore Chileno” del grupo “Cuncumén” para el sello Emi-Odeón.
Entre 1963 y 1968 es Director de la Academia de Folklore de la Casa de la Cultura de Ñuño.
Entre 1963 y 1970 forma parte, también, del equipo estable de Directores del Instituto del Teatro de la Universidad de Chile, Ituch.
En el año 1963 es Asistente de Dirección de Atahualpa del Cioppo en el montaje de “El Círculo de Tiza” de Bertol Brecht, para el Ituch. El mismo año dirige: “Los Invasores” de Egon Wolf, para el Ituch: “Parecido a la Felicidad” de Alejandro Sieveking, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile; y “Dúo” de Raúl Ruiz, para la Compañía de Los Cuatro.
Entre 1964 y 1967 ejerce como profesor de Actuación en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.
En el 64, vuelve a montar “Animas de Día Claro” de Alejandro Sieveking con el Ituch y la lleva de gira por la Argentina, Uruguay y Paraguay.
En 1965: Compone la música y dirige la obra “La Remolienda” de Alejandro Sieveking, para el Ituch. Dirige el montaje de “La Maña” de Ann Jellicoe, para el Ictus. Recibe el premio “Laurel de Oro” como mejor Director del año por el montaje de las dos obras señaladas y el premio de “La Crítica” del Círculo de Periodistas a “La mejor Dirección del Año”, otorgado por el montaje de “La Maña”.
Por esos años tumultuosos y agitados, Víctor Jara conoció a Joan Turner, su profesora de expresión corporal en la Escuela de Actuación de la Universidad de Chile, y quien se convertiría años después en su esposa. Tuvieron una hija, llamada Amanda.
Entre 1966 y 1969 es Director Artístico del conjunto Quilapayún. Y entre 1966 y 1970, actúa como solista en “La Peña de los Parra”.
En el año 1966: dirige “La Casa Vieja” de Abelardo Estorino, para el Ituch; Asiste en la Dirección a William Oliver en el montaje de la obra “Marat Sade” de Peter Weiss, también para el Ituch; vuelve a montar y dirigir En 1966 grabo si primer LP “La Remolienda” de Alejandro Sieveking, esta vez, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile. 1966 es además el año de la aparición de su primer Lp como solista. Lo edita el sello “Arena” con el título “Víctor Jara”.
Al año siguiente, 1967, es el sello Emi-Odeón el que edita el Lp “Víctor Jara” y “Canciones Folklóricas de América”, junto a Quilapayún. En el ámbito teatral, monta nuevamente “La Remolienda”. Es invitado a Inglaterra, en su calidad de Director Teatral, por el Consejo Británico. Recibe el premio de “La Crítica” por su dirección en la obra “Entretenimiento a Mr. Sloane” y el Disco de Plata del Sello Emi-Odeón.
En 1969 dirige el montaje de la obra “Viet-rock” de Megan Terry, para el Ituch; y “Antígonas” de Sófocles para la Compañía de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica. Profesor invitado en dicha Escuela de Teatro.
Gana el Primer Premio en el “Primer Festival de la Nueva Canción Chilena” con el tema “Plegaria a un Labrador”. Viaja a Helsinki invitado a cantar en un Mitin Mundial de Jóvenes por Vietnam que se realiza en la capital de Finlandia. El sello Dicap edita su Lp “Pongo en tus Manos Abiertas”.
En 1970 es invitado a la Conversación Internacional de Teatro, en Berlín. Participa en el Primer Congreso de Teatro Latinoamericano de Buenos Aires. Renuncia al Instituto de Teatro de la Universidad de Chile para realizar recitales por todo el país, en el ámbito de la campaña electoral de la Unidad Popular. Emi -Odeón edita un nuevo Lp suyo: “Canto Libre”.
Siendo militante de las Juventudes Comunistas, en 1970 Jara participó activamente en la campaña presidencial de Salvador Allende, realizando recitales por todo el país.
Las composiciones que creó en esta época, como El Manifiesto y La Plegaria de un Labrador, dieron cuenta del compromiso del artista con los movimientos sociales y los gérmenes revolucionarios que nacieron en ese período.
Tras el triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de 1970, Víctor asumió un rol preponderante en el desarrollo cultural y político del país. Se le otorgó el cargo de embajador cultural del gobierno de la Unidad Popular, que desempeñó desde 1971 hasta su muerte.
Trabaja como compositor de música para continuidad en la Televisión Nacional de Chile desde 1972 hasta 1973 e investiga y recopila testimonios en Herminda de la Victoria en los cuales basaría su disco La Población para el sello Dicap. Es invitado al Congreso de Música Latinoamericana organizado por La casa de las Americas. Viaja a la URSS y a Cuba y dirige el homenaje a Pablo Neruda por la obtención del Premio Nobel.
En el año 1971 trabaja intensamente con el compositor Celso Garrido Lecca en la música para el ballet “Los Siete Estados”, de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional. Ingresa, junto a Isabel Parra e Inti-Illimani, al Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado. En calidad de Embajador Cultural del Gobierno de la Unidad Popular, realiza una gira de recitales y programas de televisión por México, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina. Es editado, por el sello Dicap, su Lp “El Derecho de Vivir en Paz”. Obtiene el premio “Laurel de Oro” como el mejor compositor del año.
Es invitado por los campesinos de Ranquil para crear una obra musical acerca del lugar. Se incorpora a los trabajos voluntarios con ocasión de la huelga de los camioneros que busca paralizar al país.
En 1973: participa en la campaña electoral parlamentaria, realizando conciertos en favor de los candidatos de la Unidad Popular. Dirige y participa como cantante en un ciclo de programas de televisión en contra de la Guerra Civil y Fascismo, acogiendo el llamado hecho, en ese sentido, por Pablo Neruda.
Realiza un gira de conciertos en Perú, patrocinado por el Instituto Nacional de Cultura de Lima. Trabaja en la grabación de sus últimas composiciones para 2 Lps que no alcanzaron a ser editados. Graba el Lp “Canto por Travesura”, recopilación del folklore picaresco de Chile, que no alcanzó a salir a la venta.
El golpe de estado del general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de ese año, 1973, le sorprende en la Universidad Técnica del Estado. Es detenido junto con otros alumnos y profesores. Lo llevan al Estadio Chile donde permanece detenido varios días. Según algunas versiones, le torturan durante horas, golpeándole las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente le acribillan el día 16 de septiembre y el cuerpo es encontrado el 19 del mismo mes. Su viuda, Joan Jara, ha negado que le hayan arrancado las uñas y otra serie de torturas a las cuales se dice que habría sido sometido. Dice que a “Victor le llevaron al Estadio de la Universidad Técnica, allí le torturaron. Yo vi su cuerpo muy maltratado y las manos machacadas aunque no cortadas, le torturaron de una forma brutal y tiraron su cuerpo a la calle. Los del aseo de calles lo llevaron a una morgue como anonimo, pero allí le reconocieron y me fueron a buscar. Ya fue bastante cruel para que encima frivolicen con ello.”.
En 1990 la Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado el 16 de septiembre de 1973 pocos días antes de cumplir 41 años en el Estadio Chile y arrojado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano ubicado a orillas de la Carretera 5 Sur. Luego llevado a la morgue como NN, donde más tarde sería identificado por su esposa. Sus restos descansan en el Cementerio General de Santiago de Chile.
CARTA DE ANGEL PARRA A VICTOR JARA
Querido Víctor:
Me despierto con ganas tremendas de escribirte para contarte lo que me sucedió anoche 24 de diciembre. Serían como las 12:10 cuando sonó el teléfono, nosotros dormíamos profundo, lo de siempre cuando te despiertas antes de haber terminado su noche, ¿quién será? ¿Porqué tan tarde? etc. La llamada era de Chile, para decirme que formaba parte de los perdonados, que era parte del paquete de regalo de pascua que la dictadura ofrecía este año.
La voz querida de mi hermana sonaba radiante, ¿te acuerdas Víctor de su voz? ¡Se te acabó el exilio hermano, se te acabó el exilio! Por un segundo compartí de corazón su alegría, la alegría de tantos otros que pelean todos los días a brazo partido por el fin del exilio y que en mi caso consiguieron mi perdón. Perdón, ¿pero de qué, Dios mío me pregunto?
¿Me están perdonando tus 40 balas por la espalda?
¿Mi padre a quien no volveré a ver?
Ellos me están perdonando nuestros 30 mil muertos y ¿el río Mapocho ensangrentado? Me perdonarán acaso los cadáveres que traía el Renaico en Mulchén? ¿Los fusilados de Calama (al quinteo, es decir 1-2-3-4-5-tú), el director de la Sinfónica Infantil de La Serena? ¿El padre Jarlan símbolo de los pobladores torturados violados relegados expulsados encarcelados desaparecidos? ¿Carmen Gloria, Rodrigo?
Parece que debo hacer una reverencia y agradecer el perdón. aquí no ha pasado nada y tan amigos como antes.
¿Qué te parece Víctor? A veces pienso que es mucha la generosidad, y que soy un mal agradecido.
Me perdonan Marta Ugarte, Tucapel, el Chino Díaz, Weibell, los degollados, Pepe Carrasco, Corpu Cristi y yo no se agradecer.
¿Me siguen perdonando los cinco jóvenes desaparecidos en septiembre del’87, mi pueblo hambriento, la cesantía, la Prostitución infantil y este nudo en la garganta permanente desde hace 14 años tamblén me lo perdonan? Me pregunto si en este gesto están incluidos mis amigos muertos en el exilio, Lira Massi, Ramírez Necochea, Guillermo Atias,Vega Queratt.
Estas en la lista, cual lista, la de los que pueden reir pensar, circular, amar, morir, vivir?
En fin Víctor amigo, mucho tiempo que quería escribirte pero ya me conoces soy un poco flojo. Te contaré que estoy componiendo mucho, entre merengues, tonadas, cumbias y cuecas, oratorios y pasiones, el tiempo pasa y se queda inscrito en el alma.
Quiero hablarte un poco de mi mujer a quien no conociste, pero conocerás algún día o no, mejor lo verás en ella cuando llegue el momento. Ella me ha dado algo que yo no sé como se llama, pero que se traduce en una cierta seguridad equilibrio y alegría de vivir, la misma que tú tenías junto a tu mujer. Me acuerdo perfectamente de tu claridad y seguridad en tus pasos, aventuras y destinos. Y eso se reflejaba en tu trabajo, el teatro, la peña, el partido, los sindicatos y los amigos. Siempre tenías tiempo para todo (yo me cansaba de mirarte). Me acuerdo que la Viola me decía, aprende, aprende. Espero haber aprendido algo.
Por ejemplo :
La humildad, el heroismo no se venden ni se compran que la amistad es el amor en desarrollo que los hombres son libres solamente cuando cantan, flojean o trabajan chutean el domingo la pelota o se toman sus vinitos en las tardes le cambien los pañales a su guaguas distinguen las ortigas del cilantro cuando rezan en silencio porque creen y son fieles a su pueblo eternamente como tú y como miles de anónimos maestros somnolientos de domésticas, mineros, profesores, bailarinas, guitarreras de la Patria. También quiero decirte al despedirme que París está bello en este invierno que no acepto los perdones ofrecidos que mi patria la contengo en una lágrima que vendré a visitarte en primavera que saludes a mis padres cuando puedas que tengo la memoia de la historia y que todo crimen que se haya cometido deberá ser juzgado sin demora que la dignidad es esencial al ser humano que el año que comienza será ancho de emociones esperanzas y trabajos sobre todo para Uds. Víctor Jara que siembran trigo y paz en nuestros campos.
ANGEL PARRA, París, diciembre 1987.
TE RECUERDO AMANDA
(letra y música Victor Jara)
Te recuerdo Amanda
La calle mojada
corriendo a la fabrica
Donde trabajaba Manuel
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo
No importaba nada
ibas a encontrarte, con él
Con él, con él, con él, con él
Son cinco minutos, la vida es eterna
en cinco minutos
Suena la sirena, de vuelta al trabajo
Y tu caminando lo iluminas todo
Los cinco minutos, te hacen florecer
Te recuerdo Amanda
La calle mojada
corriendo a la fabrica
Donde trabajaba Manuel
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo
No importaba nada
ibas a encontrarte, con él
Con él, con él, con él, con él
Que partió a la Sierra
Que nunca hizo daño y que partió a la sierra
Y en cinco minutos, quedó destrozado
Suena la sirena, de vuelta al trabajo
Muchos no volvieron, tampoco Manuel.


































